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Para el logro de metas y objetivos es fundamental que se establezca una referencia, la cual en finanzas conocemos internacionalmente como benchmark.

Una referencia o benchmark será la base de medición del logro de tus metas y objetivos, sin este punto de partida no sería fácil determinar que tan lejos o cerca nuestras acciones nos están encaminando.

Pero, ¿cómo determinamos una referencia? es aquí cuando se torna compleja la planeación porque no existe una referencia general. Sino que debemos de trabajar en establecer la referencia más adecuada a la situación en particular.

Analogías

Para trabajar la referencia con respecto a nuestras finanzas personales, se debe de primero comprender la práctica a partir de la analogía de eventos muchos más sencillos.

Lección de la balanza

Si o no, visualizas la sección de libros y lo primero que ubicas son las guía de dieta, primordialmente enfocadas en “pérdida de peso”. El punto es que si existiera una guía de dieta que sirviese a todos los seres humanos en todas las circunstancias no existiría una sección tan amplia de guías de dieta.

El mismo concepto aplica para nuestras finanzas. Probarlo sería tan fácil como ingresar en Google e ingresar la palabra referencia. Te darás de cuenta que existen miles de referencias para diferentes materias, distintos propósitos.

Qué “dice” la referencia

Now take a look at the world of investments. Suppose you have a diversified investment portfolio that you have been funding for a few years. What do “they” tell you to look at? Most often, investors are told to compare the performance of their portfolio to that of a major benchmark. You might even discover that your financial advisor is using this benchmark to demonstrate how well you are doing. Suppose your portfolio is being compared to the S&P 500.

Actually, the S&P 500 is a commonly used portfolio performance comparison benchmark. How does this show up in the real world? Suppose you pay for the services of a personal financial advisor. Your advisor might send you a glowing report this quarter indicating that your investments outperformed the S&P 500. Wow! Your advisor is a genius. How about if you send in some more money?

Hold on a sec! What about the other side of this equation? Suppose, the next quarter you get a different letter. This time your advisor is lamenting the fact that for some inexplicable reason your portfolio lagged the S&P 500. Now what? Is your advisor an idiot? Or is there something else going on here?


Alerta a la referencia equivocada

You see, the reality is that if the last scenario turned out to be true, you might not have reacted so well. In fact, you may have found your self dialing your advisor to find out what the_____ is going on here?

What’s going on here is you are engaged in a comparison game that does not make sense over time. As you have probably noticed by now, the market goes up and the market goes down.

Post from Your Finances Simplified

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