Laritza Lezcano No hay comentarios

Los Procesos Concursales de Reorganización incluidos en el Titulo I de la Ley 12 del 19 de mayo de 2016, de la República de Panamá, son una herramienta legal a la disposición de la pequeña y mediana empresa PYMES. Por lo cual se consideran una solución potencial a los temas de estrés financiero que pueden estar atravesando la Mediana Empresa panameña.

Procesos Concursales de Reorganización

Estos denominados procesos de reorganización otorgan al profesional/comerciante la capacidad de responder a sus obligaciones bajo un período de protección de sus activos. Período otorgado por un Juez que evaluará el potencial del negocio y el plan de reorganización presentado al grupo de acreedores interesados en cobrar los saldos pendientes. Vale la pena señalar que este es un proceso al cual se puede acoger la actividad viable, es decir, aquel negocio que en el período otorgado pueda producir los recursos para hacer frente a las obligaciones.

A partir de esta afirmación, determinamos que el proceso de reorganización implica:

  1. El solicitante o deudor.
  2. El Juez
  3. El administrador
  4. Junta de Acreedores

Para que se de inicio forma al proceso, el solicitante deberá de cumplir con una serie de requisitos financieros y presentación de documentos. Estos indicados en el artículo 31 del Capitulo I del Titulo I de la Ley 12 de Insolvencia. Entre dichos requerimientos se solicita la presentación de estados financieros debidamente firmados por Contador Público Autorizado (CPA), tanto del último período fiscal como interino. Por lo que estamos frente a un proceso que requiere de la Asesoría Financiera y Legal Integrada. Tal como se oferta por el equipo de Lezcano Financial Group y Lezcano Navarro Abogados.

¿Acuerdos directos con acreedores o proceso concursal de reorganización?

Esta es una interrogante que muchos tienen al considerar que sería más ágil el pactar un acuerdo con proveedores y evitar toda la burocracia que exigen estos procesos concursales de reorganización. Sin embargo, dicha burocracia conlleva a una protección segura además de que la fiscalización por parte de un administrador asignado por juez que vela con que se lleve a cabo el plan, y la indirecta pero muy directa presión de los acreedores por un éxito que asegure sus cobros, es prácticamente un pase al éxito. El profesional/comerciante se ve frente a un panorama empresarial donde el fracaso empresarial no tendrá cabida.

Para mayor información, consultar nuestro servicios en Planeación Financiera Corporativa. Compartimos un folleto con detalles específicos.

Planeación Financiera Corporativa

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