Falta de transparencia, obstáculo para el desarrollo

octubre 2, 2019

Los eventos que acontecen en materia política y económica en el ámbito nacional, elevan las alarmas de atención a conductas negativas que perpetúan los representantes de la sociedad en la esfera estatal.

Así lo dejan en claro los actos que carecen de transparencia, conllevando al vicio de decisiones políticas y económicas, así como a la privación del uso adecuado del recurso, terminándose por impregnar el resto del sistema y por ende la armonía del desenvolvimiento económico.

Esto se ilustra en las variaciones de los porcentajes de crecimiento, que, si bien se originan de otras variables como el desenvolvimiento de los sectores, industrias y mercados, se exacerban por la falta de transparencia.

Corroboramos esta afirmación con informes que versan sobre transparencia internacional que no dejan desmentir la presencia como las implicaciones del problema.

Por otro lado, vemos los encabezados que giran en torno a la matemática de los presupuestos, los desembolsos, proyectos pobremente ejecutados, no ejecutados o de aquellos poco necesarios.

Es necesario que se reconozca que el desarrollo y crecimiento económico, resultado de la capacidad productiva de todas las personas que participan en sociedad con objetivo en común.

El tema se torna más alarmante si se integra al análisis la desaceleración de crecimiento reportada en actualizaciones de informes de perspectiva económica regional e internacional. Reflexionando, los actuales resultados no han logrado las expectativas ni tampoco se espera que exista una mejora en el corto-mediano plazo resultado de factores exógenos, entonces la adición de factores endógenos al problema, como lo es la falta de transparencia, exacerba nuestra incertidumbre como panameños frente a la inestabilidad económica.

A la fecha, entre los países de la región Centroamericana, excluyendo México, Panamá continúa reportando de las mejores proyecciones de crecimiento por arriba del promedio regional, sin embargo, ¿hasta cuándo esto será sostenible?

En el ámbito nacional se reporta una lista exhaustiva de problemas socioeconómicos que, en la última década se han intensificado. Así lo muestra el alto número de matrículas de escuelas que se retiran en el transcurso de los períodos escolares, pensionados y cotizantes de la Caja de Seguro social que no reciben la atención adecuada, personas que viven por debajo de la pobreza extrema.

Los problemas de falta de transparencia son un mal que se reporta con una recurrencia similar en el escenario internacional, primordialmente en las economías emergentes de África, donde la falta de transparencia se ha convertido en un factor promotor de los actos de violencia.

Esto como resultado de que el abuso de poder, los aptos de corrupción, el detrimento de las instituciones y del marco legal, han conllevado a que nadie respete el sistema en general y sus exigencias.

Entre 2010 y mediados de 2015, diversas economías de África reportaban importantes variaciones positivas de su % de PIB. Si bien es cierto que son economías que dependen altamente de la estabilidad de los mercados de materia prima y divisas, no se puede dejar de lado que la falta de exigencia de conductas éticas a las administraciones también tiene su participación en la intensificación de problemas socioeconómicos.

El panorama que se reporta y vislumbra para estos países del continente africano es una base para que exista un autocuestionamiento sobre las conductas de quienes con mucha energía, se posicionan en los actuales órganos y poderes del Estado.

Por otra parte, algunas economías reportan similares o peores índices de pobreza y analfabetismo, así como sistemas de salud poco eficientes, lo que algunos atribuyen a que sean dependientes de las materias primas y de las inyecciones de capital extranjero, que han sido afectados por las variaciones en los sistemas de divisa y las tasas de interés en mercados internacionales.

Cada día se imponen nuevos retos a los líderes mundiales, siendo la ética uno de los pilares que requiere atención por parte de los organismos internacionales.

Lo preocupante es que el esfuerzo se ve menoscabados por piezas de poder que se desvían con acciones carentes de ética.

El desarrollo y crecimiento económico es el resultado factores que en conjunto, refuerzan la capacidad productiva de la sociedad, en armonía con el capital humano y su rol en la economía.

La nota publicada a primer instancia por el diario La Estrella de Panamá.

Logística, una industria en expanción ilimitada

septiembre 3, 2019

Si bien es cierto que la revolución industrial- siglo XX- marca un período de ímpetu para la industria logística, las innovaciones en tecnología y su integración a la actividad, han sido el ingrediente perfecto para que su dinamismo no desvanezca.

Esta realidad se manifiesta en una serie de tendencias positivas, como el establecimiento de centros especializados en educación, mayor consumo fomentado por nuevos modelos de negocios, naciones en busca de diversificación económica, cadenas de distribución modernas y establecimiento de marcos legales específicos y claros, entre otras. Por otro lado, son cada vez más los estudios enfocados en el desempeño de las naciones con respecto a la industria. Ambas, conducta y acción, son cimientos al precedente de que esta es una industria sin fronteras.

Crecimiento y tendencias

La logística y carga ha dejado de ser aquel concepto del siglo XX, donde se hacía referencia al acto de movimiento de mercancías entre zonas geográficas. Hoy día el concepto es más complejo, integrando un conjunto de actividades de procesamiento de información, cadenas de distribución, canales y nuevos modelos de negocios. Actualmente, el mercado de logística reporta un valor de $4.3 mil billones (2017) y se estima que alcance los $12 mil billones para 2024, con una tasa de crecimiento anual compuesta (TCAC) de 3.68%.

Al contrastar estas proyecciones y el panorama actual de las relaciones comerciales, políticas y económicas, donde permea la incertidumbre, mucho se pone en duda sobre la capacidad de la industria. Sin embargo, al considerar las tendencias positivas de este mercado hay optimismo sobre su sostenibilidad a largo plazo.

Siendo considerada la liberalización de los mercados un canal de crecimiento económico -tanto doméstico como internacional- la logística y carga de mercancías se convierte de salida en una importante pieza para el desarrollo y por ende crecimiento. Su importancia demanda que exista capital humano especializado, por lo que hoy día se reporta una tendencia a la apertura de centros educativos especializados en la industria.

Actualmente son los países en desarrollo los que reportan una mayor escasez de capital humano, tanto del sector operacional como administrativo.

Una segunda tendencia es la presión que impone la mayor demanda de los consumidores que tienen acceso a una mayor línea de productos ofertados en otras zonas geográficas.

Esto como resultado de la incidencia de nuevos modelos de negocio por medio de e-commerce o plataformas electrónicas que facilitan el contacto entre el negocio a y el consumidor (busines to consumer o b2c ).

Dicha aceleración en la demanda, también se reporta por parte de los negocios, los cuales por medio de los modelos negocio a negocio (busines to busines o b2b) también amplifican su radio de acceso a otros productos y servicios.

Considerando ambas tendencias, se abre la ventana a que diversas naciones en la cuales esta industria no es su principal motor de generación de ingreso, sean llamadas a despertar. Y es que la justificación existe a partir de la demanda del servicio y la aceptación de que se necesita más capital disponible a la actividad que pueda responder a las exigencias del mercado.

La ilustración directa la tenemos con Omán, uno de los países más ricos del occidente de Asia, que frente a los vaivenes del mercado, ha tomado planes de acción con el objeto de retomar su importante posición como centro logístico que la distinguía en el siglo XVI.

Los esfuerzos se ven reflejados por parte de la administración quien hoy día mediante el Programa Nacional de mejoras a la diversificación económica, (2016-2020) ha incluido 5 sectores claves entre los que logística y transporte, ocupan sus posiciones. Actualmente Omán genera entre el 80%-84% de sus ingresos de la industria del crudo, un recurso natural limitado.

Otra tendencia, no menos importante, es el establecimiento de reformas específicas y claras a la industria, la cuales integren más que el desarrollo en sí de la actividad. Por ejemplo, la consideración del impacto ambiental de la industria. Consultando reportes, se estima que al menos el 7% de las emisiones de CO2 global lo aporta la carga y logística.

Contrastando la importancia de la industria en el desarrollo y crecimiento con los Objetivos Desarrollo Sostenible (ODS 2015-2030), donde el medio ambiento y el impacto climático son pilares al éxito, se hace necesario controlar desde un marco regulatorio rígido el tema. Entre otras reformas, se incita a pulir aquellas que dictan lineamientos en cuanto al comercio y tributación.

Medición de desempeño

Las tendencias hablan por sí solas, la industria esta en crecimiento y sus jugadores buscan tomar posición, así como el fomento de una mayor eficiencia y calidad -educación- y un mayor control -reformas-.

Esto da paso a que exista una mayor competencia en el siglo XXI en este mercado, por lo que se torna imperante el estudio de referencias que permitan determinar a mayor cabalidad las variaciones de desempeño de diversas naciones.

Entre las referencias más conocidas por académicos y profesionales lista el Índice de desempeño logístico (LPI) publicado por el Banco Mundial (BM) en su informe ‘Vincularse para Competir’. Este es un coeficiente desarrollado en base a factores influyentes en el desempeño de los centros logísticos -infraestructura, servicios, sostenibilidad, capacidad frente contingencias y facilidades para comerciar- que analiza el desempeño de 160 países con variados perfiles de ingreso -alto, medio y bajo-.

El LPI ha variado desde su primera edición (2007), y se proyectan mayores desviaciones versus resultados previos al considerar la inclinación de diversas naciones a fomentar su industria y otras tendencias.

El ejemplo se observa en la tabla adjunta (LPI 2018). Aunque las posiciones no tienden a variar en términos de clasificación, los puntajes de rendimiento 2018 versus 2016 han disminuido en la mayoría del top 10 de países europeos, nórdicos y asiáticos que reportan el mejor desempeño. En lo que a la región latinoamericana respecta, consultando a mayor detalle el informe, solo Chile y Panamá clasifican entre las primeras 40 posiciones.

A la actualidad, Panamá se ubica en la posición 38, con puntaje de +3.8. Resultado de la diversificación de sus canales de carga, y la importancia del Canal de Panamá para el comercio internacional. Según estudios de mercado, el 90% de las toneladas de cargo en el ámbito global se transportan por vía marítima por términos de costos y facilidades de movilización que más favorable versus otros canales.

¿Qué hace de un centro logístico el mejor entre los jugadores? Como se puede contemplar a partir del LPI, las naciones de mejor desempeño son países desarrollados de alto ingreso, por lo que mucho se alegaría que esto podría otorgar la ventaja competitiva frente a otras naciones. Sin embargo, la realidad es que el posicionamiento entre los mejores es el resultado de poner en prioridad ciertos factores en el desarrollo de la actividad.

Este ha sido un tema de extenso estudio, del cual se ha deducido que la calidad es el factor con mayor incidencia en el desempeño de la industria. Así lo corroboran datos reportados con respecto a la preferencia a ciertos aspectos característicos de la industria de carga y logística.

De acuerdo con los resultados, las naciones que reportan mejor desempeño están más inclinadas a factores como disponibilidad de información que permita comprender el sistema, a la inclusión de procedimientos amigables al medio ambiente, la integración al desarrollo urbano y a la promoción de centros enfocados en enseñanza. Mientras las naciones de medio a bajo desempeño se inclinan más por temas en infraestructura y la facilidad de transporte y comercio.

De estos hechos se deriva que la industria de la logística y carga ha evolucionado significativamente en la última década, alcanzando un nivel de crecimiento que asegura ser una fuente de ingresos alterna para toda nación con la capacidad de diversificar su economía.

Por lo que esta inclinación y otras tendencias, como las mencionadas en esta nota, hacen hincapié en que estamos experimentado la evolución de una industria que se plantea ser más competitiva en el mediano plazo. La pregunta sería si las actuales naciones dominantes del mercado están preparadas a la entrada de nuevos competidores.

Sanciones económicas y riesgo geopolitico, variables que impacta la perspectiva económica

agosto 26, 2019

Por más de una década Estados Unidos ha impuesto sanciones a Venezuela que hoy por hoy terminan por impactar en el ámbito industrial y comercial internacional. Actualmente, las sanciones se han extendido al mercado del crudo, afectándose las exportaciones e importaciones de dicha materia prima del suplidor y sus demandantes.

A pesar de que mucho se versa sobre alternativas al crudo, éste continúa siendo la fuente de energía por excelencia utilizada en el ámbito industrial y para el abastecimiento de una serie de servicios que satisfacen las necesidades de los seres humanos. Por lo que las sanciones impuestas por parte de Washington a Caracas con respecto al mercado de crudo de este país sudamericano son un tópico de relevancia en el mundo económico, financiero y político internacional.

¿Qué acontece en el mercado?

El mercado de crudo, relativo a otros mercados, es limitado al dominio de un número reducido de países que se caracterizan por poseer los yacimientos más abundantes del mundo. Entre estos los miembros de la Organización de los países Proveedores de Petróleo (OPEP), que distribuyen entre el 80%-85% del crudo a nivel global.

Entre los miembros se ubica a Venezuela, quien en la historia ha sobresalido como protagonista en este mercado dado a la riqueza que posee en cuanto a esta materia prima. Sin embargo, con el posicionamiento -al parecer a perpetuidad- de los regímenes autoritarios en las últimas décadas, el mercado del crudo de este país ha dado un giro significativo para localizase hoy en día en altos niveles de incertidumbre.

Entre los eventos más recientes destacan las continuas sanciones que el gobierno de Trump ha impuesto en el transcurso del período 2019 y que llevan por objeto la limitación de transacciones no solo de empresas y ciudadanos estadounidenses con Venezuela, sino también la potencial sanción a otros participantes del mercado dedicados a la producción y distribución de petróleo y otros derivados del crudo.

Las primeras sanciones para este mercado se reportan en enero 2019 al congelarse los activos de la compañía estatal Petróleos de Venezuela, S.A. (PDVSA) ubicados en Estados Unidos (EE.UU.) y al mismo tiempo prohibiéndose las transacciones entre ciudadanos estadounidenses y esta compañía. Esta acción es el detonante de una serie de limitaciones tanto para la exportación como para la importación del crudo y otros derivados del combustible.

Frente a esta acción, el giro normal de importantes compañías se podía ver afectado de manera significativa, por lo que a esas fechas se extiende una licencia temporal por parte de la Oficina de Control de Activos Estadounidenses (OFAC) a subsidiarias de PDVSA -PDVH y CITGO- así como a otras compañías estadounidenses. Considerado como un acto de relajación relativo a previas acciones, se mantuvo el pago de beneficios a PDVSA a una cuenta bloqueada en la jurisdicción de EE.UU. por lo que esta última continúa siendo privada de los ingresos producidos.

Posteriormente, las sanciones al mercado y sus participantes en el ámbito local como internacional continuaron. Para abril 2019 se reporta la aplicación de pena a 44 naves y 6 compañías navieras que se identificaron transportando el crudo de Venezuela, incluyendo 5 naves que transportaron la materia prima a cuba. Posteriormente, se derogan las sanciones de 8 de las naves citadas (julio 2019).

Las acciones en materia de penas a quienes lleven adelante transacciones que beneficien de una u otra forma el actual régimen, han llegado a tener una repercusión en las decisiones de negocios de jugadores importantes. Tal es el caso de la Corporación Nacional de Petróleos de China (CNPC) quien acorde a medios de comunicación internacional ha decidió paralizar el cargo de barriles venezolano para agostos 2019. Las proyecciones preveían el cargo de 5 millones del crudo, por lo que el mercado asiático y todo producto que depende de la materia prima se espera disminuya en similar proporción. A pesar de que se ha manifestado que dicha suspensión sea temporal, existe incertidumbre sobre hasta qué punto se pueda extender la decisión ya que está se encuentra condicionada a una relación geopolítica de la cual no se esperan señales de mejoras en el mediano ni mucho menos en el corto plazo.

¿Por qué el mercado de crudo?

A primera instancia se podría atribuir a la importancia que dicho mercado tiene para la economía venezolana, el cual ha llegado a aportar hasta el 95% de los ingresos de exportación de este. Sin embargo, consultando el historial de sanciones impuestas por más de una década por parte de diversas administraciones del gobierno de EE. UU, se deduce más bien como un esfuerzo mucho más agresivo de debilitar al actual régimen autoritario.

Consultando la cronología de acciones suscitadas en la materia, las primeras sanciones se reportan entre el 2004-2005 contra ciertos ciudadanos venezolanos y la revocación de cientos de visas justificándose estas en un intento por combatir actividades ilícitas. Para el período 2014 las acciones continúan bajo la administración de Obama, quien mediante orden ejecutiva dicta sanciones relacionadas con la protección de los derechos humanos mediante la Ley de Defensa de los Derechos Humanos y La Sociedad Civil de Venezuela. Las acciones no cesan, reportándose en marzo 2015 orden ejecutiva que llevaba por objeto el congelar activos y el revocar visas de ciertos ciudadanos que se identificaban como relacionados con actos contrarios a los derechos humanos de los civiles. En 2016, los esfuerzos de defensa se mantienen al extenderse la continuidad del Acta del 2014 hasta el período 2019.

Para el período 2017 ya las sanciones toman un objeto distinto, esta vez dirigidas a la limitación de transacciones financieras. Mediante orden ejecutiva la administración de Trump prohíbe a ciudadanos y compañías de EE. UU la compra de deuda emitida por el gobierno venezolano, incluyéndose las emisiones de PDVSA.

Al limitarse la emisión de deuda como alternativa de obtención del recurso monetario, el gobierno venezolano valiéndose de la innovación procede a emitir una moneda digital denominada el ‘petro’, la cual siendo alternativa de inversión a la deuda nacional es incluida en la lista de sanciones por parte de EE. UU en el 2018 prohibiéndose así su adquisición.

Impacto

En base a como se han suscitado los hechos en materia de sanciones, las acciones se han intensificado análogo a un enfoque ‘de abajo arriba’, siendo los primeros objetos a penalidad los ciudadanos que figuran en la administración gubernamental hasta extenderse a las relaciones comerciales e industriales internacionales.

El impacto ha tenido sus repercusiones en el ámbito local, considerando que los ingresos de exportación de crudo han disminuido aproximadamente un 60% en referencia a la disminución del 40% reportada para enero 2019. Por otro lado, las importaciones de combustible por parte de Venezuela limitan la mezcla del crudo puro y el abastecimiento de energía a los medios de transporte y otros sectores.

En cuanto al ámbito internacional, los hechos aquí citados en nota hablan por sí solos. Una serie de compañías a las que se les extiende licencia en busca de un respiro frente a la incertidumbre de potenciales afectaciones a sus operaciones, mientras otras compañías del calibre de CNPC -3era entre las refinerías de crudo y productora de sus derivados- deciden limitarse para no exponerse a potenciales repercusiones.

¿Hacia dónde se dirige el mercado del crudo? Es la interrogante que continua anteponiéndose frente a un panorama internacional que no parece dar señales de mejoras, principalmente en lo que a riesgos geopolíticos respecta.

Curva invertida, señal de potencial recesión

agosto 19, 2019

Con la intensificación de los riesgos a la baja del crecimiento mundial, se exacerban las incertidumbres en cuanto a la materialización de las proyecciones globales. Hoy día, la conducta de los mercados financieros es reflejo de la ansiedad de los inversionistas por localizar su capital en alternativas que compensen su aversión al riesgo y otorguen mayor rendimiento al corto plazo.

A partir del 2016 la estabilidad de los mercados globales se ha visto menoscabada una vez más, esta vez resultado de una intensificación del riesgo geopolítico. Y es que el no cese de las tensiones entre Estados Unidos (EE. UU) y sus socios comerciales, primordialmente China, exacerban los retos convencionales al ser estas contraproducentes a la cooperación multilateral que requiere la liberación de los mercados con miras a la expansión y por ende estabilidad económica mundial.

Así lo reflejan las actualizaciones de perspectiva mundial 2019-2020 con respecto a las potenciales bajas para las expectativas de crecimiento dictadas en períodos previos. En reciente informe (julio 2019), las proyecciones del producto mundial continúan reportando potencial desaceleración al 3.2% equivalente a 0.3 puntos porcentuales por debajo de las cifras dictadas para enero 2019 (3.5%).

El camino a la desaceleración económica ilustrado en estos reportes se torna más relevante a partir de una serie de reacciones que para muchos en la materia se consideran como prevenciones a una futura recesión. Tal como lo son la aplicación de herramientas de política monetaria expansionaría por parte de Bancos Centrales y una mayor diferencia en las tasas de rendimiento o costos de instrumentos soberanos emitidos por el gobierno de EE.UU.

¿Qué acontece?

Si bien es cierto que los ciclos económicos se caracterizan por altas y bajas, equivalentes a períodos de bonanza y crisis, lo que se está experimentando actualmente en el ámbito mundial escapa de una típica conducta de estos ciclos. Hoy día, la intensificación de las tensiones entre EE. UU y sus socios comerciales, principalmente China, la disminución del consumo de bienes de inversión y bienes duraderos, y un debilitamiento en el desenvolvimiento de los mercados financieros, se diría que son más bien el resultado de acciones premeditadas en lugar de simples causales.

Este panorama, no exhaustivo de los temas geopolíticos, económicos y financieros que se manifiestan en el entorno mundial, toma mayor relevancia frente a recientes hechos suscitados en la economía estadounidense. Entre estas, actualización del rango de referencia de las tasas de interés por parte del Comité de la Reserva Federal de EE. UU quien para el 31 de julio 2019 dicta 2.00-2.25 ubicándose así la nueva referencia a 0.25 puntos porcentuales por debajo del rango con miras a los esfuerzos de normalización en cuanto a política monetaria (2.25-2.50).

¿Cómo esto es reflejo de advertencia? retomando la materia, la acción con objeto a la disminución de las tasas es una herramienta de política monetaria expansionaría con miras a la promoción económica por medio de la relajación de costos de dinero y motivación al consumo, primordialmente en períodos de ralentización económica. Por lo tanto, sino se percibiera una potencial desaceleración con altas afectaciones, por qué se buscaría aplicar un método de reactivación.

La idea sobre una potencial contracción que termine en recesión se exacerba con el debilitamiento de los mercados financieros, la cual ha sido atribuida a un aumento en los niveles de aversión al riesgo por parte de inversionistas con mayor percepción pesimista frente a mercados que no parecen reflejar señal de mejora. Este debilitamiento de los mercados financieros se intensifica en instrumentos soberanos o de gobierno, principalmente de los del Tesoro de EE.UU. Acorde a las recientes variaciones de las curvas de rendimiento, en los últimos 5 meses, las tasas de los bonos a corto plazo han sido mayores versus aquellos a largo plazo. A la actualidad, los bonos de 1 año reportan una tasa de 1.72% equivalente a 0.22 puntos porcentuales por arriba de los bonos a 10 años cuyo rendimiento oscila 1.52% (15 agosto, 2019). Por otro lado, los bonos a 30 años han alcanzado el mínimo de su rendimiento histórico, ubicándose por debajo del 2.0%.

Para comprender como esto exacerba el pesimismo sobre la estabilidad, es necesario que se consideren qué es lo que transmite las diferencias de las tasas ilustradas por la curva de rendimiento instrumentos soberanos a corto versus largo plazo.

¿Qué es la curva de rendimiento? De forma sencilla es la representación de la diferencia entre las tasas de interés de los bonos soberanos a corto versus largo plazo. Las tasas varían porque a mayor plazo se percibe mayor incertidumbre sobre los resultados. Por ende, el inversionista demanda una tasa de rendimiento más atractiva para bonos a largo plazo -10, 20, 30 años- versus aquellos de menor plazo -1, 2 años-.

Siendo esta la expectativa, bajo condiciones normales se espera observar una curva de rendimiento ascendente. Esto transmite confianza en el desenvolvimiento actual de los mercados financieros.

Sin embargo, en períodos de incertidumbre como los que atraviesa hoy día la economía mundial, el inversionista exacerba su aversión dando lugar a la demanda de mayor rendimiento en el corto plazo. En este contexto, cuando existe una fuerte presión por parte de los inversionistas la curva de rendimiento pasa de ascendente a plana y probablemente llegue a ser invertida.

Tal como se cita en esta nota, los bonos del tesoro de EE. UU a corto plazo hoy día pagan más que los bonos a largo plazo. La situación alarma porque dicha conducta se ha venido reportando en los últimos 5 meses, y acorde a cifras históricas las últimas recesiones – como la burbuja del dotcom 2000 y la crisis inmobiliaria 2007-2008- han estado precedidas por curvas invertidas a 10 meses previos a dichos eventos.

Pero como en todo debate existe una objeción, hay quienes se inclinan a que la conducta del mercado de deuda soberana de EE. UU no es de alarmarse alegándose que las tasas de desempleo del país se encuentran en un mínimo (3.7%) y se reporta un crecimiento (2.85%) que supera muchas de las otras economías avanzadas. Sin embargo, la alegación es cuestionable bajo el hecho de que antes de la crisis 2007-2008 se abogaba por esta misma posición. Para el período 2007 la tasa nacional de desempleo de EE. UU reportaba 5.0% y la economía crecimiento de 1.87%.

¿Estamos al borde de una recesión?

Sin duda, las curvas de rendimiento invertidas han demostrado ser indicadores de potenciales recesiones de la economía global, primordialmente si se trata de la curva de instrumentos soberanos de economías que determinan el desenvolvimiento de los mercados en el ámbito mundial. Sin embargo, lo que estas curvas proyecten esta significativamente correlacionado a las próximas acciones que se implementen en materia comercial internacional y política. Por lo que no se observará mejora alguna mientras no se logre un dialogo en el cual se concreten acuerdos entre los principales participantes del comercio internacional y las medidas proteccionistas cesen de ser utilizadas con objeto de afectación a socios comerciales. Si bien cierto existen otros eventos que agravan la situación, el comercio internacional y su crecimiento moderado podrían considerarse como los de mayor implicación.

Igualdad, pilar para el crecimiento económico

agosto 7, 2019

 

 

Los deberes y derechos de los ciudadanos marcan los cimientos para el establecimiento de la igualdad social, un estatus que sienta los precedentes para el bienestar humano a partir de sistemas de protección social, educativos y de salud que sean eficientes y eficaces.

Las variaciones reportadas en el ámbito económico mundial entre los períodos 2016-2018 son un llamado de atención a las variables consideradas como potencial fuente de inestabilidad para la economía local en cuanto el desarrollo y sostenibilidad de crecimiento económico. Por lo que se considera imperativo que se implementen acciones en materia económica, política y social, mediante el molde de un contrato social que integre el pacto fiscal dirigidos a la atención de las necesidades sociales.

Situación

Las desviaciones expectativas versus realidad son un hecho tanto en el ámbito internacional como local. El primer escenario se ilustra con los períodos intermitentes de aceleración y desaceleración entre el 2016-2018, siendo el período 2017 el de mejor desempeño con una recuperación del 1.3% (2016: 2.4%; 2017: 3.7%) mientras el 2018 se inclina a la baja con un PIB 3.1% con proyecciones entre el 2.9%-3.0% para el 2019 (cifras informes de perspectiva económica mundial).

Siendo las variaciones de los resultados versus las expectativas determinantes del éxito de las decisiones en materia económica, político y social, es imperativo que la interpretación de los eventos se contextualice bajo la consideración de las potenciales variaciones. De lo contrario, se podría deliberar acciones con afectaciones negativas que exacerban las limitaciones al desarrollo.

El llamado de atención a la interpretación lo extendemos en el ámbito local, y es que la economía panameña a pesar de tener sectores que le aseguran un ritmo de actividad económica responsable no escapa de los períodos de altas y bajas que difieren de las expectativas.

¿A qué nos referimos con dichas desviaciones? El ejemplo directo lo encontramos en los informes de perspectiva regional y local que versan sobre el crecimiento económico y su sostenibilidad. Para el período 2018, en base a los promedios de crecimiento de 6.5% (2007-2017) -equivalentes a un 4.7 y 3.4 puntos porcentuales por arriba del crecimiento regional ALC (1.8%) y del crecimiento mundial (3.1%)- se estimó un PIB real de 5.5% al cierre 2018 afirmándose sostenibilidad al alza para el 2019 (PIB:5.6%+). Sin embargo, hoy día las expectativas reportan significativas desviaciones de los resultados materializados. Los resultados 2018 (3.7%) equivalen a 1.8 puntos porcentuales por debajo de las expectativas, impactándose los resultados al corto plazo, tal como se refleja en el informe económico social 1er trimestre 2019 (3.1%).

¿Por qué? las expectativas de desarrollo y crecimiento local por lo general descansa en los rasgos geográficos del istmo, el importante sector servicio y logística con implicaciones en el desarrollo del comercio mundial, así como en la estabilidad de la divisa y tasa de inflación resultado del uso del dólar estadounidense.

Consultando los sectores con mayor aporte al PIB y el IPC, se observa que estos no han variado de los reportes usuales. Para el 1er trimestre 2019 los sectores suministro de agua y electricidad (5.6%), transporte, almacenamiento y comunicaciones (4.30%), construcción (4.50%), explotación de minas y canteras (4.50%) y la intermediación financiera (4.7%) continúan listando entre los sectores con mayor contribución (Informe Económico Social 1er trimestre 2019).

Considerando la continuidad de estos rasgos, resultado de la programación de inversión pública y privada en proyectos de infraestructura, la demanda de materia prima para los proyectos, expectativas al incremento de las operaciones del canal, los puertos y el transporte, así como una alza de los resultados del sector de intermediación financiera propiciada por crecimiento en el financiamiento en el Sistema Bancario Nacional de la cartera interna como externa y el crecimiento de los depósitos, se torna imperativo que se redirija el enfoque a la atención de otros temas. Primordialmente de aquellos considerados la base del desarrollo y crecimiento sostenible como lo es la igualdad social.

Igualdad = desarrollo y crecimiento

A partir de estos hechos se exacerban los cuestionamientos sobre la atención a la desaceleración económica local, porque más que un tema de resultados se convierte en un tema de distribución productiva o más bien de los recursos asignados a los ciudadanos participes del estado en general.

Dicha distribución productiva se analiza desde la perspectiva del concepto de igualdad, la cual es el estatus condicionado a que existan políticas que atiendan a la ciudadanía en general más no desde en un enfoque particular. Es aquí en que el contrato social, como compromiso a la aceptación de deberes por parte de los seres humanos y la correspondencia de derechos para vivir en sociedad bajo la administración del Estado, debe de ser forjado con mayor ímpetu. Acción con objeto de integración de un pacto fiscal que verse sobre la organización de las finanzas públicas y la gestión fiscal, que disminuya la fragilidad del sistema y permita que el gasto social sea productivo atendiéndose así las necesidades básicas en cuanto a protección social y asistencia al bienestar reflejada en sistemas de educación y salud eficientes.

A partir de un contrato social que integre el pacto fiscal y la correcta asignación de las partidas al gasto público incrementan las posibilidades una mayor igualdad, estatus que se convierte en medio de creación de equidad en cuanto a la distribución de los recursos económicos, la cual es básica para la estabilidad política y social que exigen los procesos de crecimiento sostenible. A reflexión, la no consideración al compromiso sería contraproducente a los esfuerzos con miras a la reactivación de la economía local.