Logística, una industria en expanción ilimitada

septiembre 3, 2019

Si bien es cierto que la revolución industrial- siglo XX- marca un período de ímpetu para la industria logística, las innovaciones en tecnología y su integración a la actividad, han sido el ingrediente perfecto para que su dinamismo no desvanezca.

Esta realidad se manifiesta en una serie de tendencias positivas, como el establecimiento de centros especializados en educación, mayor consumo fomentado por nuevos modelos de negocios, naciones en busca de diversificación económica, cadenas de distribución modernas y establecimiento de marcos legales específicos y claros, entre otras. Por otro lado, son cada vez más los estudios enfocados en el desempeño de las naciones con respecto a la industria. Ambas, conducta y acción, son cimientos al precedente de que esta es una industria sin fronteras.

Crecimiento y tendencias

La logística y carga ha dejado de ser aquel concepto del siglo XX, donde se hacía referencia al acto de movimiento de mercancías entre zonas geográficas. Hoy día el concepto es más complejo, integrando un conjunto de actividades de procesamiento de información, cadenas de distribución, canales y nuevos modelos de negocios. Actualmente, el mercado de logística reporta un valor de $4.3 mil billones (2017) y se estima que alcance los $12 mil billones para 2024, con una tasa de crecimiento anual compuesta (TCAC) de 3.68%.

Al contrastar estas proyecciones y el panorama actual de las relaciones comerciales, políticas y económicas, donde permea la incertidumbre, mucho se pone en duda sobre la capacidad de la industria. Sin embargo, al considerar las tendencias positivas de este mercado hay optimismo sobre su sostenibilidad a largo plazo.

Siendo considerada la liberalización de los mercados un canal de crecimiento económico -tanto doméstico como internacional- la logística y carga de mercancías se convierte de salida en una importante pieza para el desarrollo y por ende crecimiento. Su importancia demanda que exista capital humano especializado, por lo que hoy día se reporta una tendencia a la apertura de centros educativos especializados en la industria.

Actualmente son los países en desarrollo los que reportan una mayor escasez de capital humano, tanto del sector operacional como administrativo.

Una segunda tendencia es la presión que impone la mayor demanda de los consumidores que tienen acceso a una mayor línea de productos ofertados en otras zonas geográficas.

Esto como resultado de la incidencia de nuevos modelos de negocio por medio de e-commerce o plataformas electrónicas que facilitan el contacto entre el negocio a y el consumidor (busines to consumer o b2c ).

Dicha aceleración en la demanda, también se reporta por parte de los negocios, los cuales por medio de los modelos negocio a negocio (busines to busines o b2b) también amplifican su radio de acceso a otros productos y servicios.

Considerando ambas tendencias, se abre la ventana a que diversas naciones en la cuales esta industria no es su principal motor de generación de ingreso, sean llamadas a despertar. Y es que la justificación existe a partir de la demanda del servicio y la aceptación de que se necesita más capital disponible a la actividad que pueda responder a las exigencias del mercado.

La ilustración directa la tenemos con Omán, uno de los países más ricos del occidente de Asia, que frente a los vaivenes del mercado, ha tomado planes de acción con el objeto de retomar su importante posición como centro logístico que la distinguía en el siglo XVI.

Los esfuerzos se ven reflejados por parte de la administración quien hoy día mediante el Programa Nacional de mejoras a la diversificación económica, (2016-2020) ha incluido 5 sectores claves entre los que logística y transporte, ocupan sus posiciones. Actualmente Omán genera entre el 80%-84% de sus ingresos de la industria del crudo, un recurso natural limitado.

Otra tendencia, no menos importante, es el establecimiento de reformas específicas y claras a la industria, la cuales integren más que el desarrollo en sí de la actividad. Por ejemplo, la consideración del impacto ambiental de la industria. Consultando reportes, se estima que al menos el 7% de las emisiones de CO2 global lo aporta la carga y logística.

Contrastando la importancia de la industria en el desarrollo y crecimiento con los Objetivos Desarrollo Sostenible (ODS 2015-2030), donde el medio ambiento y el impacto climático son pilares al éxito, se hace necesario controlar desde un marco regulatorio rígido el tema. Entre otras reformas, se incita a pulir aquellas que dictan lineamientos en cuanto al comercio y tributación.

Medición de desempeño

Las tendencias hablan por sí solas, la industria esta en crecimiento y sus jugadores buscan tomar posición, así como el fomento de una mayor eficiencia y calidad -educación- y un mayor control -reformas-.

Esto da paso a que exista una mayor competencia en el siglo XXI en este mercado, por lo que se torna imperante el estudio de referencias que permitan determinar a mayor cabalidad las variaciones de desempeño de diversas naciones.

Entre las referencias más conocidas por académicos y profesionales lista el Índice de desempeño logístico (LPI) publicado por el Banco Mundial (BM) en su informe ‘Vincularse para Competir’. Este es un coeficiente desarrollado en base a factores influyentes en el desempeño de los centros logísticos -infraestructura, servicios, sostenibilidad, capacidad frente contingencias y facilidades para comerciar- que analiza el desempeño de 160 países con variados perfiles de ingreso -alto, medio y bajo-.

El LPI ha variado desde su primera edición (2007), y se proyectan mayores desviaciones versus resultados previos al considerar la inclinación de diversas naciones a fomentar su industria y otras tendencias.

El ejemplo se observa en la tabla adjunta (LPI 2018). Aunque las posiciones no tienden a variar en términos de clasificación, los puntajes de rendimiento 2018 versus 2016 han disminuido en la mayoría del top 10 de países europeos, nórdicos y asiáticos que reportan el mejor desempeño. En lo que a la región latinoamericana respecta, consultando a mayor detalle el informe, solo Chile y Panamá clasifican entre las primeras 40 posiciones.

A la actualidad, Panamá se ubica en la posición 38, con puntaje de +3.8. Resultado de la diversificación de sus canales de carga, y la importancia del Canal de Panamá para el comercio internacional. Según estudios de mercado, el 90% de las toneladas de cargo en el ámbito global se transportan por vía marítima por términos de costos y facilidades de movilización que más favorable versus otros canales.

¿Qué hace de un centro logístico el mejor entre los jugadores? Como se puede contemplar a partir del LPI, las naciones de mejor desempeño son países desarrollados de alto ingreso, por lo que mucho se alegaría que esto podría otorgar la ventaja competitiva frente a otras naciones. Sin embargo, la realidad es que el posicionamiento entre los mejores es el resultado de poner en prioridad ciertos factores en el desarrollo de la actividad.

Este ha sido un tema de extenso estudio, del cual se ha deducido que la calidad es el factor con mayor incidencia en el desempeño de la industria. Así lo corroboran datos reportados con respecto a la preferencia a ciertos aspectos característicos de la industria de carga y logística.

De acuerdo con los resultados, las naciones que reportan mejor desempeño están más inclinadas a factores como disponibilidad de información que permita comprender el sistema, a la inclusión de procedimientos amigables al medio ambiente, la integración al desarrollo urbano y a la promoción de centros enfocados en enseñanza. Mientras las naciones de medio a bajo desempeño se inclinan más por temas en infraestructura y la facilidad de transporte y comercio.

De estos hechos se deriva que la industria de la logística y carga ha evolucionado significativamente en la última década, alcanzando un nivel de crecimiento que asegura ser una fuente de ingresos alterna para toda nación con la capacidad de diversificar su economía.

Por lo que esta inclinación y otras tendencias, como las mencionadas en esta nota, hacen hincapié en que estamos experimentado la evolución de una industria que se plantea ser más competitiva en el mediano plazo. La pregunta sería si las actuales naciones dominantes del mercado están preparadas a la entrada de nuevos competidores.